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Equilibrando la paciencia, la tolerancia y el deseo

Equilibrando la paciencia, la tolerancia y el deseo

Dependiendo de cómo juegas con estas cuatro virtudes en lo cotidiano, será la calidad de tu vida y la alineación con tu propia existencia.
Aquí encontrarás inspiración para aprovechar el poder de estas cuatro virtudes para incrementar tu dicha personal y crear tu propia realidad.
Hay determinados momentos en la vida que piden encadenar los deseos, decisiones y resultados, pero lo más usual es que los resultados sean bastante impredecibles y generalmente no acordes con lo que las personas quieren. Por eso hay que dedicarse a aprender del método de creación consciente de la realidad que deseamos.

Aprendiendo los pasos de cómo crear realidad propia, que se desarrolla en detalle y exhaustivamente en los Cursos Cuánticos “Creando dinero en tiempos convulsionados. Metodología aplicada de la economía feliz” y “La creación cuadrafónica de tu universo. El brillo de tus sonidos primales”, se elimina el factor de imprevisibilidad de los resultados y cada persona comienza a ser el protagonista de su vida.
En ambos cursos se desarrolla el método con el cual se puede infundir en cada vida la chispa en cada pensamiento, emoción, palabra y acción, que ilumine los resultados que son exactamente los deseos de cada uno.

Porque la mayoría de las veces, a pesar de las mejores intenciones y esfuerzos conscientes por lograr lo que deseas, las cosas no van por el carril que quisieras. A veces lo que sucede te sorprende y deja confundido, frustrado y enojado, porque no se ajusta para nada a lo que habías planeado.
En esas circunstancias te das cuenta que vives junto a billones de otros seres en el planeta. Estas influencias están siempre interactuando y dependiendo de cómo entiendes la naturaleza de la realidad, se combinan en formas específicas y deliberadas o aleatorias. Pero de cualquier forma, te ayudan a desarrollar prácticas y actitudes beneficiosas. Así se aprende a equilibrar las virtudes de la paciencia, la tolerancia y el deseo. Ese balance hace una gran diferencia en la calidad de vida, el estado de paz y serenidad que logres alcanzar.

Cultiva el equilibrio y la paciencia

En lo cotidiano, cuando las cosas no salen como quisieras, surge en ti la necesidad imperiosa de juzgar a otros o sacar conclusiones apresuradas, que la mayoría de las veces resultan ser falsas. Así se genera un gran malestar que trae sufrimiento y drama totalmente innecesarios. Pero en estas situaciones, tienes otra opción más acorde, que es la paciencia.

Niño paciente
Niño paciente

La paciencia es una virtud que a muchos les toma varias vidas para desarrollar, ya que el crecimiento personal es un viaje continuo y no tiene un tope de perfección. La paciencia generalmente va íntimamente relacionada con otras virtudes como la fe, la confianza y el equilibrio. La manera en que apliques todas estas virtudes, en una situación dada, depende de tus creencias y percepciones acerca de ti mismo.

Imagina la diferencia en la calidad de vida de la persona que vive con la creencia de que siempre logra lo que se propone y el que tiene la creencia de que la vida es dura o injusta. Obviamente el resultado obtenido es completamente distinto, básicamente por la Ley Universal de la Atracción, que postula que cada quien atrae lo que vibra. Los pensamientos y creencias son vibraciones y atraen vibraciones similares.

En última instancia la paciencia es una elección. El equilibrio entre la paciencia y el deseo es lo que requiere tu plena atención para que puedas vivir con tranquilidad y paz interior. Tus deseos pueden estar a punto de manifestarse, no sabotees tus esfuerzos prematuramente actuando impulsivamente o inundando el espacio con negatividad cuando las cosas no suceden como ni cuando esperas que lo hagan.
Cuanto más te conectas con tu sistema de guía interior, más sabrás cuándo actuar, cuándo liberar y cuando ejercitar la paciencia.

Acepta las circunstancias con Gracia

En muchos escenarios de la vida no hay nada que esperar, el resultado es lo que es y te mira fijamente a la cara. Es entonces cuando el nivel de aceptación será el factor determinante de si te sometes al sufrimiento o no.
Si el resultado es deseable, la respuesta suele ser sencilla, aunque todavía te invita a ser consciente de cómo aceptas la situación particular. Asegúrate de infundir en esa situación cualquiera sea, tanta gratitud como puedas, ya que esto puede ayudarte aún más a alinearte con tus deseos futuros.

Si el resultado no es deseable, es entonces un gran reto. La reacción más común es resistir lo que es; atacar o negarlo, o caer en una espiral negativa de pensamientos y emociones. Pero estas experiencias son los puntos fundamentales en tu vida que te ofrecen oportunidades sin precedentes para la transformación personal.
Puede no gustarte lo que ocurrió, pero puedes encontrar dentro de ti mismo la forma de aceptar los acontecimientos con agradecimiento. Así la situación al instante comienza a perder su poder sobre ti, los temores comienzan a desaparecer y empiezas a salir del victimismo.

La aceptación con gratitud, sin importar lo que suceda, es una opción al alcance de todos. Cada momento nos presenta nuevas oportunidades. A cada momento tenemos la opción de elegir cómo reaccionar; elegir nuevos pensamientos, percepciones y creencias que conduzcan a nuevas palabras, acciones y resultados. Cada momento nos regala la oportunidad única de comenzar de nuevo y elegir un nuevo deseo. Encarna la virtud de la gracia en alineación con la vida, para que tu vida esté llena de paz interior.

Avanzar con un nuevo deseo.

En algunas tradiciones espirituales el deseo es interpretado como aspecto negativo de nuestra naturaleza humana. Muchos devotos dedican toda su vida a deshacerse de todo deseo. Desde mi experiencia, sin embargo, no es el deseo en sí mismo que está en la raíz de nuestro sufrimiento.
Más bien, es nuestra incapacidad de ver más allá de un deseo establecido. El deseo puede ser una virtud maravillosa que enciende en nosotros la creatividad inspirada y nos conecta con la esencia misma de la vida.

Cuando interactuamos con nuestros deseos conscientemente, liberados y entregados al juego, somos capaces de crear una vida rebosante de alegría. Sin embargo, cuando nos apegamos a nuestros deseos y nos identificamos con ellos, aparece el sufrimiento.

Los deseos que vienen de un pensamiento limitado o estrecho por lo general no están en alineación con nuestras necesidades personales o de un bien mayor. Los Deseos coherentes vienen de una mente consciente, influenciada por la sabiduría del corazón.

Para crear este tipo de deseos, debemos conectar primero con nuestro Ser interior. Tenemos que saber lo que está en alineación con nuestro ser / alma / espíritu y emprender el camino de la evolución personal.
Cuando se eligen los deseos conscientemente, aumenta la probabilidad de experimentar resultados que sean exactamente como fueron planeados. Debemos permanecer independientes, flexibles y entusiasmados. Esto, es un proceso de toda la vida que tenemos que practicar y perfeccionar todos los días.

Cuando algún deseo no produce el resultado buscado, tenemos dos opciones: una es sufrir y resistir lo que es, o aceptar lo que es con gracia y seguir adelante con un nuevo deseo, con un nuevo plan de acción.
Y es la segunda opción la que provee la liberación de vivir y experimentar todas las facetas de la vida, en lugar de convertirnos en prisioneros de limitaciones ilusorias, que son creados por nuestra mente.
Todos somos infinitamente creativos. Tú tienes el poder y la capacidad de crear tu vida. Aprovecha ese potencial y establece la conexión y alineamiento con el equilibrio sagrado de la vida!

Te deseo de todo corazón que tu vida sea una maravilla.

Con cariño

Silvana Paola Gonella