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Coherencia y honestidad

Coherencia y honestidad

Coherencia y honestidad no son meros conceptos, sino que están intrincados muy apretadamente entre sí y determinan la calidad de vida de las personas. Una definición básica sería pensar, sentir y hacer en la misma dirección.

Estos valores que acabo de mencionar, se consiguen paulatinamente si cada uno se esfuerza por conocerse a sí mismo y en buscar sentido a su vida proponiéndose proyectos y metas a las que se siente llamado y que llenan de contenido su existencia.

Sin embargo, esto dicho así parece muy grandilocuente, pero podemos hablar de la vida cotidiana y allí se nos mostrarán muy claramente estas cualidades, ya sea que las tengamos o no.

Cuando un ser humano no trabaja en sí mismo para alcanzar coherencia y honestidad, su vida no tiene un norte, sus objetivos no son claros, siente un gran vacío existencial y todo es escaso de sentido. Considero que no es posible ser pleno si no se presta atención a ese sabio guía interno que se manifiesta a través de la intuición, que todos tenemos por cierto, pero en la mayoría de los casos es dejado de lado, porque se desconoce su existencia.

Si con demasiada frecuencia nos proponemos hacer una cosa y luego hacemos otra, es fácil que estén fallando las pautas que conducen nuestra vida y esto, como dije antes trae aparejadas la enfermedad y el sufrimiento. No hay mayor sufrimiento que saber que uno no es fiel a lo que siente y piensa.

Efectivamente, la coherencia exige firmeza y postura, pero se necesita un criterio bien formado para no caer en la obstinación.

Ser honesto es ser coherente La coherencia termina con las mentiras hacia los demás y hacia uno mismo Si eres honesto y no te inventas historias, serás consecuente. Además la vida te parecerá más consistente porque no estarás todo el tiempo pensando qué decir y qué no decir para no meter la pata.

Si eres honesto, vives tu vida en armonía y felicidad, haciendo lo que te gusta y cómo te gusta, no sufres porque no puedes… sólo te levantas y haces lo que tienes que hacer, tu mente está clara, te sientes bien, tienes energía y estás agradecido por todo y todos!!

Si quieres encontrar coherencia en la vida, necesitas ser coherente y honesto en tus métodos, hábitos y manera de pensar. ¿Qué estás intentando conseguir siendo coherente? Esta es una pregunta que debes hacerte a ti mismo. Con un poco de suerte, en vez de intentar ser un perfeccionista, lo que quieres ser es fiel, honesto, fiable y digno de confianza. Y a la vez, estás buscando que se te devuelva esa coherencia en el camino de tu vida.

En la práctica y en la vida puedes preguntarte lo siguiente para saber si eres coherente.

– ¿Mis actitudes y palabras no cambian radicalmente según el lugar y las personas con quien esté? ¿En todo lugar se tiene la misma imagen y opinión de mi?

– Piensa en la coherencia que exiges de los demás y si tu actúas y correspondes, al menos, en la misma proporción

– Se prudente para elegir amistades, lugares y eventos. Así no tendrás que esconderte, mentir y comportarte en forma contraria a tus principios.

– Evita hacer trampa o cumplir con tus obligaciones a medias. Aunque sea lo más fácil y nadie se percate de ello por el momento.

– Procura no ser necio. Considera que algunas veces puedes estar equivocado, escucha, reflexiona, infórmate y corrige si es necesario.

– Evita discusiones y enfrentamientos por cosas sin importancia. Si hay algo que defender o aclarar, no pierdas la cordura. Serenidad, cortesía y comprensión.

La experiencia demuestra que vivimos con mayor tranquilidad y nuestras decisiones son más firmes, al comportarnos de manera única; que a la larga, todos aquellos que alguna vez se burlaron de nuestros principios, terminan por reconocer y apreciar la integridad de nuestra persona. Por este motivo, la unidad de vida aumenta nuestro prestigio personal, profesional y moral, lo cual garantiza incondicionalmente la estima, el respeto y la confianza de los demás.

Para ejemplificar la falta de coherencia desestabilizante, e inadvertida por muchos en sí mismos, me encantó un artículo que leí en Cambio de realidad, nombrado cabalmente: Ser coherente para educar que demuestra claramente cómo los preconceptos y la incoherencia hacen mella en nuestras vidas. En otro artículo muy interesante Engañame pero engañame bien, las personas basadas en un paradigma viejo y moribundo, sostienen que hay una relación directa entre las “Titulaciones profesionales” con el verdadero conocimiento y la capacidad de hacer bien las cosas.

¿Realmente son importantes las titulaciones? ¿Para quién?

Nosotros como familias en Argentina, sostenemos con el corazón que las titulaciones, no determinan en absoluto el grado de conocimiento, responsabilidad, ética y consciencia, que una persona puede tener para realizar su labor. Nosotros educamos en el hogar y no mandamos a nuestros hijos a la escuela, sino que nos hacemos cargo con responsabilidad, de la formación de nuestros niños y adolescentes, para la vida con valores.
Somos familias con integrantes en su mayoría, que son Felizmente AUTODIDACTAS, que autogestionan su aprendizaje de forma autónoma y cada uno de nosotros se desempeña excelentemente como profesional en sus respectivas áreas de saber y conocimiento, aunque generalmente no portamos títulos de ningún tipo, ni hacemos alarde de ellos, porque no creemos que ellos sean realmente necesarios para realizar con amor y dedicación nuestras taréas laborales y la educación integral de nuestras familias. Otro ejemplo de emprendimiento sin titulaciones es Minisapiens, un trabajo de  un grupo unido armoniosamente con un fin común.

La vida misma es la mejor educación y somos personas felices, que logramos que nuestras vidas tengan profundo sentido, que merezcan la pena ser vividas y nos ocupamos día a día de reflexionar y tomar consciencia, para ir eliminando en nosotros mismos los pequeños detalles de contradicción o de incoherencia y erradicar los obstáculos que nos quitan del itinerario que nos hemos trazado. Nosotros nos esforzamos responsablemente y seriamente en ser fieles a  nuestros proyectos de vida.

No necesitamos títulos para ser creativos felices

porque trabajamos y logramos

que las cosas que deseamos, sucedan!!!

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Comentarios (3)

Muy completo el artículo. Lo lei dos veces porque me gustaron muchos de los pasajes; sin embargo cuando dices No hay mayor sufrimiento que saber que uno no es fiel a lo que siente y piensa. no puedo evitar pensar lo difícl que es y cómo realmente hacer para poder ser fiel a uno mismo cuando a veces elegir un camino totalmente diferente al que nos provoca insatisfacción o vacío es todo un enfrentamiento con el miedo. Puede lograrse sin ayuda? me refiero, puede que una terapia a veces nos lleve a ver lo que hacemos mal, que la meditación nos ilumine en muchos aspectos, pero como se hace realidad el llevarlo a la práctica? Citar Comentario

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Hola estimada Mile, te cuento que sí, si se puede llevar a la práctica elegir lo que uno desea y ser fiel a uno mismo.
La personas que educamos en el hogar, especialmente las familias amigas que colaboramos juntas, sabemos y practicamos el ser fieles a nosotros mismos. Realmente no es cosa del otro mundo cuando aprendes a hacerlo y te aseguro que empiezas a caminar en alegría y felicidad.
Se puede y te recomiendo que visites http://psicobiocuantica.com.ar/, yo misma Silvana Gonella te puedo ayudar con ello!
Saludos cordiales Citar Comentario

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Como siempre ¡excelente reflexión!. Cuántas enfermedades se deberán simplemente por la ignorada inconformidad con que transcurrimos nuestra vida, el miedo a los cambios y, sobre todo, a sincerarnos con nosotros mismos.
Y todo esto por la increíble complacencia de una sociedad que alimenta esa “hipocresía”. Porque si nos ponemos a pensar hay incontable cantidad de padres que sabiendo que sus vidas no son lo que ellos hubieran soñado, instan a sus hijos a tomar el mismo tipo de malas decisiones a sabiendas de que ese “por tu bien” terminará siendo una total insatisfacción e infelicidad!!! Citar Comentario

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