Superdotados y el Deseo de los padres

Niños superdotados ¿Qué desean sus padres?

Superdotados y el Deseo de los padres

Las incoherencias bobaliconas de los “expertos”.

Necesitamos analizar los conceptos de superdotación/altas capacidades/genialidad, lo que los “expertos” entienden por ello y cómo lo cuantifican, en busca de las fallas e implicancias en la vida de cualquier niño o joven en esta generación y en los conflictos que por añadidura se instauran en la familia.

El C.I o famoso Cociente intelectual, tan utilizado por psicólogos y psicopedagogos es una forma de medir la inteligencia en percentiles que está obsoleta, desactualizada y no puede cumplir la función de medir absolutamente nada, en tanto según la definición que dan algunos “expertos” es la siguiente:

El Cociente Intelectual es una estimación de las capacidades generales de un individuo para razonar y adaptarse eficazmente en todas situaciones.

El Gran Test de C.I., elaborado y validado por psicólogos, le permite realizar una evaluación fiable de su Cociente intelectual, de sus capacidades lógicas, numéricas y verbales.

Por convenio, la media general del C.I. ha sido establecida en 100. Así, el 68 % de la población dispone de un cociente intelectual entre 85 y 115.

Analicemos esta definición y veamos sus falencias:

El primer párrafo habla meramente de capacidades intelectuales, racionales y puramente lógico-matemáticas, que se dan en el hemisferio izquierdo desconectado y no sincronizado, lo cual de por sí ya es una grandísima limitación.

Se sabe desde hace tiempo, que la inteligencia está compuesta de factores que exceden por mucho al lógico-matemático.

Existen las inteligencias múltiples y complejas en diferentes áreas de competencia, aptitudes y capacidades como: habilidades espaciales, kinestésicas, musicales, artísticas, tecnológicas, creativas, intuitivas, perceptivas, empáticas, de autoconocimiento, en las relaciones o interpersonales, analíticas, sintéticas y tantísimas otras que serían imposibles de enumerar dado el enorme abanico de particularidades individuales.

Un niño puede ser excelente en construir edificios de juguete con legos; otro puede ser un genio dibujando insectos; un joven puede ser extraordinario afinando instrumentos musicales a 432 hz; otro chico es experto en construir bobinas para motores de propulsión con energía libre; una adolescente ha inventado un método para proveer de agua limpia a una población con energía sustentable.

¿Cómo puede llamársele a estas inteligencias? Son tan personales que no tenemos palabras en el vocabulario que las definan correctamente.

Obviamente los test basados en el C.I., se quedan absolutamente cortos para incorporar estos tipos no habituales de inteligencias, habilidades y competencias.  Primer punto para descartarlos.

Pero hay mucho más…

En la década del 80, en los gabinetes psicopedagógicos se utilizaba como media, un percentil de 70. Esto quería decir que estadísticamente la mayoría de la población se agrupaba en una curva o campana de Gauss, justamente alrededor del percentil 70.

Hoy ha subido un poquito la media y se estima que está entre 85 y 115…un pequeño avance que a mi parecer carece absolutamente de significado y sigue sin poder medir nada… ¿Por qué? Simplemente porque ya en los 80, a mi personalmente me hacían test de inteligencia en la escuela y yo a los 12 años aprox. superaba ampliamente el límite máximo de las pruebas, que en ese momento era de 140.

Aclaro que no era ninguna genia en el colegio, estudiaba muy poco, me interesaba menos y recordaba casi nada; pero tenía una habilidad extrema para dar mis propias opiniones sobre cualquier cosa. Opinaba con holgura de cualquier tema, me animaba a plantear mi pensamiento a profesores y compañeras y eso me valía notas más que aceptables.  Aunque a veces sospecho que me ponían buenas notas, porque los profesores se hartaban de que yo siempre tenía la palabra en la boca.

Otra de mis grandes habilidades era la empatía y las relaciones sociales. Sin embargo eso no se podía calcular en mi C.I.  Por otra parte ¿cómo podría llamársele a la habilidad de opinar? Este era un punto que se perdía y no se podía calcular.

Los niños que han nacido a partir del año 1998/2000, claramente y obviamente traen en sus genes incorporada la información del uso de la tecnología, además de habilidades y competencias que eran extremadamente raras en los que tenemos más de 40.

Es evidente que los niños de hoy en día son totalmente diferentes a los que fuimos nosotros. Los llamados niños del nuevo milenio son niños, niñas y jóvenes (y en menor grado personas adultas) que presentan talentos innatos excepcionales de mayor percepción y sensibilidad en ámbitos fisiológicos, afectivos, emocionales, éticos, conductuales, cognitivos, sociales, psíquicos y espirituales.

Desde muy chiquitos se vinculan con la tecnología con total naturalidad. Son curiosos e inquietos y saben lo que quieren. Su manera de desenvolverse en el mundo y de aprender ha evolucionado, lo que implica un desafío: educarlos no solo en el saber, sino también en el SER.

Nadie puede negar que los niños de hoy poseen una inteligencia que supera sideralmente la de sus propios padres. Hay niños que a los 2 años o menos manejan una tablet con soltura por ejemplo, mientras algunos adultos todavía no saben crearse una casilla de e-mail.

Entonces es más que obvio, que ni un percentil de 300 de media, alcanzaría para medir la inteligencia de nuestros hijos. Mucho menos un percentil de 115 puede hacerlo. Es una real ingenuidad seguir fiándose de esas medidas extrañas e ineficientes que sólo sirven para inflar los egos.

El artículo que sigue, es una muestra patética del paradigma de la inteligencia que nos han querido hacer tragar.

Me revuelve el estómago, ya que es tan altamente discriminatorio y manipulador como lo que ellos mismos critican, sólo que por la vía inversa y son inconscientes de ello. Es una vergüenza que supuestos “expertos” en superdotación, tengan una mirada tan exitista y estrecha de la vida, el éxito y la “excelencia educativa”, frase que me revolvió aún más el estómago porque es verdaderamente indigerible.

Si hay padres que se dejan llevar por estas patrañas teóricas indolentes e indiferentes, harán más daño a sus hijos en nombre del amor, que el bienestar que les proporcionarán.

Porque además está escrito por “Expertos en Orientación Psicológica Superdotados y Altas Capacidades”. Formen su propia opinión.

http://www.elmundodelsuperdotado.com/Boletines/boletin.html

… Y Yo pregunto… el anuncio que sigue ¿es digno de expertos en superdotación y altas capacidades e inteligencia? Me parece más un anuncio de manzanas en una verdulería!  Me da vergüenza ajena…

Por ninguna razón confiaría la existencia de mis hijos a personas tan carentes de inteligencia!!

¿Con el nombre del Método hacen referencia al Darwinismo y hablan de evolución?
Una de dos… o es pura casualidad y desconocimiento que hayan puesto esas palabras, o todo el método es un verdadero peligro y un insulto a la inteligencia. Estoy Indignada!!!

¿Darwinismo... o entendí mal?
¿Darwinismo… o entendí mal?

Pero eso no es todo… siguen los horrores y conceptos que dan miedo!!!, en manos de profesionales que dicen ser experimentados…

Por la foto de la “profesional”  uno puede darse cuenta enseguida que la “psicóloga” tiene un serio problema emocional de auto-imagen… ¿o es una mera impresión mía?

¿Darwin para Superdotados? Hablan los "expertos"
¿Darwin para Superdotados? Hablan los “expertos”

¿De dónde sacó esta mujer que haya que ampliar la capacidad de resistencia a la fustración (reproducido literalmente, mal escrito de su web: para corroborar, remitirse a la imagen) de los superdotados?

Como madre y por amor, lo último que haría, sería enfrentar deliberadamente a mi hija a diversas frustraciones (más allá de las que la vida le presente por sí sola), con el fin de que se haga fuerte ante ellas. Esto es nada más y nada menos que MACABRO!!!

Creo que es hora de terminar con las opiniones poco serias, supuestas investigaciones científicas sin sentido, incoherencias y aberraciones  sobre temas tan profundos y complejos!!

Es tiempo de derribar los mitos sobre el aprendizaje autodirigido

En honor a la ÉTICA y la inteligencia, antes dije ¿Los C.I. sólo sirven para inflar los egos?

Si, dije exactamente eso y voy a sustentarlo.

Es común encontrar en las familias que educan en el hogar, ya sean homeschoolers o unschoolers, que han optado por este camino porque sus hijos son considerados superdotados, genios o dotados de altas capacidades.

Yo personalmente encuentro en esto un error de conceptualización, que tiene consecuencias graves en la vida cotidiana, en la creatividad, las emociones, la autoestima, la salud física y psíquica, la libertad y la vida entera de los chicos educados en casa, por mucho que le moleste a los padres que consideran a sus hijos especiales o superiores y, vayan por la vida blandiendo el C.I.

Habiendo hablado ya de las capacidades que poseen los niños nacidos en el nuevo milenio, pienso y sostengo que en ese sentido, todos los niños y jóvenes son superdotados, pero no en relación a sus pares, sino en relación a los padres mismos.  

Obviamente si un chico destaca sobre sus compañeros de escuela, eso no niega su inteligencia, pero hay que pensar que es algo común cuando en el colegio se les apaga o directamente mata la iniciativa y la creatividad.

Los niños en las escuelas están embrutecidos y abortados en sus potenciales por el sistema mismo, pero eso no los hace tontos. Simplemente están tontos, hasta que alguien de su familia se digne (de dignidad) a retirarlo de la escuela. Al liberarse el niño florecerá y recuperará todas sus capacidades paulatinamente, lo que es favorecido por la neuro-plasticidad genéticamente propia de los niños de esta generación. Esto será desarrollado en otros artículos.

Es evidente que considero que TODOS los niños, son superdotados en habilidades propias, individuales y personales (ver los ejemplos al principio del post), son además genios en relación a sus propios padres, pero son exactamente iguales a todos los demás chicos de la franja de su edad. Este es un fenómeno que se da solamente en este momento particular y nunca antes había sido así. Los que eran genios en la década del 70 o antes, eran pocos y dispersos. Por eso los grandes genios de la humanidad, destacaban tanto sobre el resto. 

Cuando digo todos,  incluye a los niños o jóvenes con síndrome de Down, por ejemplo, o cualquier aparente deficiencia o incapacidad. Ese niño, puede ser superdotado y genio en cariño y generosidad. A su vez, un joven talentoso para ejecutar el violín, puede bien ser de la media y tener una pobre empatía social, como los chicos escolarizados.

Hay muchas familias que prestan aquiescencia a lo que dicen maestros, autoridades y médicos. Digamos que por esta obediencia o “síndrome del guardapolvo blanco”, cuando les dicen que el chico tiene problemas de adaptación en el cole porque es superdotado, siguen las directrices que les dan y hacen lo que se supone deben hacer, como “alimentar” el deseo de conocimiento del nene o aceptar que como es muy “sensible” y demasiado “maduro”, es normal que tenga problemas con otros niños de su edad, se sientan bichos raros y les cueste socializar o hacer amigos.

Estos padres actúan así porque creen que es lo mejor para sus hijos, tienen las mejores intenciones y lo hacen aunque les suponga sacrificios o renuncias en lo cotidiano.

Pero también hay otras familias que, por considerar a su hijo superdotado, súper inteligente o especial, posiblemente cruzan sin darse cuenta una línea muy sutil y comienzan a presionar, coaccionar, tener expectativas, exigir, esperar y DESEAR que su hijo se perfeccione y sobresalga en esa habilidad especial. Sobre-estimulan la actividad o habilidad y ponen demasiada energía en desarrollar y acrecentar el talento del chico. En este punto hay que hacer una reflexión sobre el rol mismo de la paternidad y la honestidad para elegirla, tal como excelentemente hizo P L

En cualquiera de los casos, la familia hace lo que considera que es mejor, con la mejor intención, pero aun así lo que comenzó siendo un deleite para el genio, un placer, una explosión de creatividad, una pasión por explorar y experimentar, se termina convirtiendo en una obligación, una rutina dura y pesada, un tedio y un disgusto de realizar.

Hay padres ansiosos y de alguna manera frustrados de realización personal, que en aras del amor y el bien del chico, empiezan a negociar con la manipulación y el control para que se perfeccione, brille, sea famoso y gane mucho dinero. Con esto posiblemente satisfagan su deseo de lograr algo en la vida y puedan presumir,  pero decapitan la autoestima, la creatividad, el deseo de SER y evolucionar en libertad de su pequeño que antes era un genio, pero ahora puede haberse vuelto hosco, resentido, encolerizado o retraído y en muchísimos casos, deprimido.

Las estadísticas desbordan de casos de superdotados que padecen depresión, trastornos alimentarios como bulimia o anorexia, desidia, desgano, adicciones, problemas graves de salud y escapismo que puede presentarse en diferentes formas.

El talento, la inteligencia, el don, la habilidad y la inspiración de los “superdotados” que han sufrido la presión del entorno familiar, se convierte paulatinamente en sombras opacas de la luz que fueron, se deprimen, se enferman, su autoestima cae en picado, se niegan, se revelan y renuncian definitivamente cansados de luchar, a lo que le corresponde por derecho que es la FELICIDAD.

Sus vidas de adultos son menos que satisfactorias, se hunden en la oscuridad de trabajos mediocres, mal pagos, insignificantes y donde no tengan necesidad de destacar, sino por el contrario buscan desaparecer y mezclarse con lo ordinario, para no ser notados o vistos y nuevamente presionados.  Desean volver a ser personas comunes y del montón y que nadie se dé cuenta de su factor diferencial.

El artículo siguiente lo demuestra y aunque su mirada sea exitista, sesgada y punitiva, sirve para mostrar lo que digo:

http://www.elmundo.es/suplementos/cronica/2007/627/1193522405.html

No creas que sólo los jóvenes o adultos están tristes y decaídos en su superdotación. Hay muchas familias con niños pequeños a los que presionan para que tengan un “alto rendimiento académico” aun cuando se educan en casa, solamente para demostrar a otros “inquisidores”, que ellos sí pueden, que ellos triunfan y destacan.  ¿Pero a expensas de qué? De que esos retoños inocentes puedan expresar SU VERDADERO SER, con las mismas consecuencias nefastas en su salud y bienestar que mencioné recién.

Hay padres que coaccionan y tratan de convencer a las autoridades de que sus hijos adelanten años y rindan en niveles superiores, insisten en que tienen la inteligencia de un chico que dobla su edad, piden que se hagan excepciones que satisfagan su ego enardecido y además, se atreven a compararlos con los demás.

Estos inflados egos  insaciables, solo reproducen en la casa el viejo y nocivo paradigma educativo exitista y, convierten al homeschooling, que debería ser puro goce y libertad, en una “carrera competitiva” para destacar y ganar!!

Muchos otros están orgullosos de enviar a sus hijos a una “universidad” de alta exigencia académica, se hinchan de vanidad cuando esos jóvenes se reciben y tienen prestigio, le refriegan a sus amigos y conocidos que su homeschoolercito es  superior y gana mucho más!!!

Pero nunca se preguntan sinceramente si sus hijos están contentos, disfrutan o se han realizado personalmente.

Ojo!!! En modo alguno estoy diciendo que haya que dejar a los niños y jóvenes sin incentivo.

Todo lo contrario, creo firmemente en que hay que incentivarlos, apoyarlos, acompañarlos, cuidarlos, educarlos y amarlos tales como son, con sus habilidades, con sus gustos, sus deseos y necesidades; dar respuesta a sus pedidos y encauzarlos en su propio camino; ser amorosos y empáticos referentes, estar presentes e impulsarlos para que desarrollen plenamente su potencial. SU PROPIO potencial!!!! No el potencial de los padres.    

Si a esta altura se ha despertado tu enojo por lo que digo, o bien estás de acuerdo y te sientes identificado, te invito amablemente a que dejes un comentario y expreses tu sentir al respecto.

Me encantan las opiniones inteligentes y diversas, porque enriquecen mis puntos de vista y amplían el horizonte de mis experiencias.

Caben las siguientes preguntas a modo de reflexión.  Las respuestas las tienes tú.

  • Los niños del nuevo milenio  son Superdotados geniales o nacidos con la información en sus genes para resolver los desafíos del milenio?
  • ¿Geniales o superiores a sus padres?
  • ¿Talentos o sujetos de presión social?
  • ¿Inteligencia lógico matemática o inteligencia emocional plena?
  • ¿Amor parental o presión, manipulación y control?

Este artículo no concluye aquí, continuará la próxima semana en un post llamado “Ser un niño prodigio no te excluye de atravesar tus propias paradojas”.

No te lo pierdas que se viene con todo!!!

Con cariño

Silvana Paola Gonella

 

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