Cómo ejercitar el músculo de la CREATIVIDAD

Cómo ejercitar el músculo de la CREATIVIDAD

Estimados lectores, hoy quiero hablar de un tema muy común, del que muchos autores han hablado ya, pero bien vale la pena refrescarlo.

Para hacerlo un poquito más original voy a contarles mis métodos personales, qué hago yo en lo cotidiano para que aflore la creatividad que necesito para realizar todas mis actividades.

Escribir entradas todas las semanas en mis blogs, requiere que las musas me visiten gustosas y bien seguido para que nunca me sienta seca a la hora de expresarme.
Es que la expresión de lo que hay en mi interior es una parte muy importante de mi personalidad y es lo que me mantiene alegre y dispuesta. La única manera de que esté siempre a gusto es que pueda hablar, compartir, sacar lo mejor de mi y expresarlo en toda su floración sin guardarme nada.

Eso que es tan particular mío, creo que en el fondo es lo que les pasa a muchas personas que por muchas circunstancias no se animan a expresarse y se sienten a menudo un poco cortadas en la expresión de su SER. Eso no es agradable de sobrellevar y mella la autoestima de cualquiera.

Muchos piensan que no son creativos y que no saben qué decir o hacer. Sin embargo eso es un prejuicio, porque todos somos naturalmente creativos en una o varias áreas en la vida. El que no sabe en qué es creativo, puede hacer algo muy sencillo: preguntar a sus padres si viven o a otros familiares, qué los hacía reir mucho o alegrarse de cuando eran ustedes chiquitos.
Sin ir más lejos, todos cuando eramos niños fuimos un poquito traviesos cierto? Es que para hacer travesuras, se necesita CREATIVIDAD, para contar esas mentiritas piadosas para salir de una situación confusa… es imprescindible ser creativos. Estas son simplezas, pero avancemos un poquito más: Seguro que de chicos sabíamos hacer muy bien algo que los otros no… Acá les puedo contar mi caso (porque no sé los de ustedes); Yo cuando era muyyy chiquitita, una de las cosas que hacía distinto que todos era hablar mucho, hasta por los codos, como si fuera un adulto y tenía unos argumentos que mamita!!!! había que agarrarse, jajaja.

Otra de las cosas era que me gustaba mucho andar como loca en esos cartings de 4 rueditas que hacían ruido en las veredas acanaladas. Me encantaba despertar a todos en la siesta de San Francisco de Córdoba, donde nací. Un poquito más grande comencé a copiar a mi amada abuela modista y a los 8 o 9 comencé a coser mi ropa. Diseñaba mis vestidos y para hacerlos me la pasaba urgueteando en los roperos de toda la familia, hasta encontrar una prenda con una tela que me gustara y… lío en puerta porque la desarmaba íntegra y con esa tela me hacía un vestido para mi. ¡ Yo sí que era traviesa, mejor dicho era un huracán altamente CREATIVO!
Así como yo, todos, todos ustedes han sido creativos desde niños. Incluso ahora de adultos siguen siéndolo. Hay mamis que con un huevo hacen una comida para toda la familia ¿Eso no es ser creativos?
Hay otros (como yo) que con 2 pesos tiran todo el mes… Eso sí es ser creativos!!! y los argentinos estamos tan acostumbrados a sacar conejos de la galera y cocinarlos!!!

¿Les queda alguna duda de que TODOS SOMOS NATURALMENTE CREATIVOS?

¿Qué tal si nos soltamos un poquito y vamos buscando la manera de expresar nuestra verdad cada vez más? De a poco, de apoco pero firmes.
¿Qué hago yo para ejercitar el músculo de mi creatividad?
Bueno, vamos a ello: lo primero que hago es LEER, mucho, mucho, de todos los temas, en todas partes, en cualquier libro en papel o elctrónico que son mis preferidos, porque mi computadora y yo somos como una sola cosa. Mi notebook es mi mejor amiga, porque toda mi vida gira alrededor de ella. En ella hago mis blogs, escribo, leo, comparto, aprendo, estudio, trabajo y descanso.

Siii, si es así porque en mi tiempo libre ¿saben lo que hago? Descanso y me relajo… leyendo!!! Cuando trabajo leo, cuando me divierto leo y cuando descanso leo. Hay un ingrediente más, muy importante por cierto: mientras hago todo eso escucho música instrumental suave que me hace sentir apasionadamente viva y enérgica para que llegue la creatividad.
Yo no leo de la manera convencional, mi forma de ser no es lineal. Lo más normal es que tenga abiertos al mismo tiempo 3 o 4 libros, correos electrónicos con temas de mi interés, mis blogs de distintas temáticas y algunos textos en internet que me apasionan. Salto de uno al otro en segundos y encuentro siempre la relación entre todos.
Cuando leo, en cada enlace, en cada inciso, en cada acotación me detengo y voy a mirar adentro, es decir que no me pierdo los detalles de cada escrito. Pero como soy muy inquieta, es muy común que esté escuchando con un programita que me lee los textos que selecciono y, al mismo tiempo esté leyendo (con los ojos) otro texto distinto. Es que me acostumbré a prestar atención de manera diferida a dos o más cosas al mismo tiempo. Al final del día el volúmen de información que incorporé se podría decir que es astronómico. Pero eso no es necesario. No todos pueden o quieren hacerlo. Yo lo hago porque me sale así, pero basta con leer como quieran y como sientan.

Otra de las cosas importantes para ejercitar el músculo de la creatividad es inspirarse.
Prestar atención a lo pequeño y llenarse de inspiración con cualquier cosa, con una imagen, un color, una palabra, una pose, una textura, un tema, un gesto, un objeto, un animal, una persona que te dijo algo original, una pregunta, una consulta, una necesidad que otro te plantea… etc.

Puede ser lo más nimio e insignificante que hace explotar una vorágine de ideas creativas que te servirán para hacer lo que más te guste en la vida.
El título habla de ejercitar el músculo de la creatividad y normalmente uno asocia esa idea con ir a un gimnasio y con mucho esfuerzo trabajar un músculo.

Pero en la creatividad es todo lo contrario lo que funciona a la perfección. Ser creativos no tiene nada que ver con el esfuerzo, ni con la autoexigencia, ni con la fuerza para hacer que suceda.
La creatividad es tan sutil, que cuando más presionas para que llegue, más se aleja y sale corriendo raudamente para no volver.
El proceso de la creatividad es suave, tranquilo, sereno, sin fuerza y amable. Llega de a gotitas que tienes que ir anotando, porque se olvidan rápido, viene de a poquito con un pequeño toque, a partir de lo cual es muy posible que se dispare un hilo de ideas. Cuando pones en práctica ese pequeño toque inicial, enseguida aparecen más ideas que se unen y traen otras más y así se va haciendo grande tu creación.

Por ejemplo, ahora mismo que estoy escribiendo esta entrada, sé que comencé sólo con la idea de hablar de la creatividad, pero casi luego de 1150 palabras, estoy acá y sigo escribiendo lo que me va fluyendo a los dedos en mi teclado. Es así, empieza con una palabra y es como tirar de un hilo de un carretel, sale más y más y no para.

Pero la gran realidad es que sale solo si tu tomas acción, porque hay muchas personas que tienen grandes ideas, pero nunca comienzan a ponerlas en práctica y así se olvidan rápido de lo que podría haber sido una obra maestra en cualquier tema. Podría haber sido una obra maestra pero no lo fué porque nunca se inició cuando tenía que haberlo hecho.

De verdad se me ocurren muchas cosas que me gustaría contarte, pero esto se está haciendo largo, así que prefiero que me hagas preguntas, que me comentes cuál es tu método y que me inspires a seguir escribiendo otro día, mucho más de esto que es tan lindo.

¿Cómo ejercitas la creatividad?

¿Qué piensas y sientes acerca de expresarte?

Anímate y exprésate aquí, este es el lugar para sacar lo mejor de tí!!!

Déjame un comentario aquí abajo.

Hasta muy pronto

Silvana Gonella

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