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La paciencia vs. la trampa de la espera

La paciencia vs. la trampa de la espera

La paciencia vs. la trampa de la espera

Este artículo es un extracto del final de la unidad de Co-creación práctica del Libro El potencial cuántico de TU VOZ, que ya está totalmente disponible!

Este es un Ebook que trata de la puesta en marcha de la manifestación de tus deseos, utilizando una poderosa herramienta que nació contigo y que llevas siempre donde vayas.

Ojalá te guste y te permita reflexionar.

La espera es uno de los mecanismos con que el yo te mete en una trampa y se interpone ante cualquier inicio o crecimiento.

La espera es una trampa porque te hace creer que lo que vas a iniciar, lo harás cuando tengas tal otra cosa, las condiciones sean tales y suceda tal otro acontecimiento. Por otro lado funciona como un auto-boicot muy fuerte, ya que esas condiciones imaginadas nunca llegan y te quedas estancado en el mismo lugar, en una espera eterna.

Sueles pensar: seré feliz cuando tenga mi casa, cuando mis hijos sean grandes y vayan a la universidad y cuando tenga la pareja ideal….

¿Ves la trampa en esto? La ecuación debe invertirse y necesitas ser feliz ahora, ya mismo, para que puedas atraer a tu vida la vivienda de tus sueños, la pareja ideal y tus hijos crecidos, maduros, enteros y felices también.

Hay una idea social generalizada de que todo lleva tiempo. Esta idea tan rara como popular, lleva implícita la creencia de que nadie tiene control sobre los procesos de manifestación y que se requiere esperar para lograr todas las cosas.

Simplemente busca frases en google con el término de búsqueda “paciencia” y verás que aparecen millones que traducen esta creencia procedente de malas interpretaciones en el inconsciente colectivo, que producen efectos inadecuados y nocivos en la sociedad y en las mentes individuales.

Analicemos estos conceptos. Es cierto que algunas cosas toman tiempo, ya que la energía debe fluir en un proceso de degradación de planos que va desde lo sutil hasta manifestarse en lo denso. En ese caso la paciencia no es esperar pasivamente hasta que el resultado se densifique, sino que es reconocer que el logro de tu intención tomará forma del modo más elevado posible. La paciencia debe ser un proceso consciente y activo de alineación, aceptación y expansión guiado por la intención.

Hay que tener paciencia para permitir que la densidad se convierta en materia. Pero la creencia de la necesidad de “ser pacientes” puede producir fácilmente un cruce de la línea y, reducir el poder de la intención y la capacidad para manejar los flujos de energía, convirtiéndose en espera estéril.

La espera te paraliza, te bloquea y te limita, porque con la misma facilidad, tu mente comienza a transitar los derroteros del auto-boicot y, ante cada inicio importante, postergas todo, principalmente tu avance y crecimiento en “espera” de mejores condiciones que obviamente jamás llegarán, si tu no las creas.

¿Entonces vas a permanecer inmóvil? Es tu decisión, pero tienes que saber que eso implica la diferencia entre el crecimiento y el estancamiento.

Cuando dices de ti mismo que eres “paciente”, asumes automáticamente tu indefensión y falta de control sobre los acontecimientos, lo que confirma tu sentimiento de no merecimiento para recibir aquello que has pedido, en el momento exacto que lo necesitas.

La necesidad no puede controlar el flujo de energía, ya que se basa en el miedo y la limitación, que son emociones de muy baja frecuencia. La intención enfocada sí lo hace. Dirige toda la situación hasta que lo que deseas se concreta.

La manifestación es la transformación de las palabras con intención (mundo sutil), que crean una energía determinada y finalmente se traduce en materia (mundo denso).

Es decir que lo que deseas no depende del tiempo. Más bien es cuestión de tomar la oportunidad energética apropiada, que conlleva la frecuencia y la vibración armónica con el resultado que buscas. Lo haces sosteniendo la intención que tiene la vibración requerida, para lograr el resultado más elevado posible. La paciencia se basa en el entendimiento de que estás creando un potencial superior para ti mismo.

También al mantenerte enfocado en tu intención y en el propósito que has ubicado, elevas tu propia frecuencia vibratoria y haces que se vaya haciendo más similar al resultado que anhelas. La paciencia es entonces cuestión de sostener la energía hasta que aparezca la materialización de lo buscado.

Esto puede tomar el tiempo que necesite, dependiendo de los niveles de certeza o miedo que proyectas respecto de la materialización de eso que deseas. Cuando tienes miedo o te sientes necesitado de un resultado determinado en lo inmediato, el proceso se enlentece y demora más. El temor reduce la vibración energética de tu intención, clavando los frenos en la manifestación de los resultados que son para tu mayor bien.

Eres un co-creador de cada realidad que experimentas y por tanto, tienes que aprender a utilizar tu poder creativo para elevar tu frecuencia vibratoria con una sana y productiva paciencia, que guía el flujo y el movimiento de la energía hacia el resultado más perfecto posible.

Ahora bien, ser paciente no significa que estás esperando a que otro te dé permiso para crear. Tú eres una chispa de la luz de la creación, una emanación de lo Divino, que puede y debe alinearse con las frecuencias más elevadas, para crear lo que quieras desde el puro deseo, en alegría, en amor y en paz.

Recuerda siempre que tu enfoque determina tu camino. Utiliza las oportunidades para crecer y avanzar en el logro de tus deseos. Silvana Gonella

Permanecer alerta y consciente te ayudará a reconocer las señales y oportunidades cuando aparezcan a tu alrededor. Mantener el enfoque en el estado actual de tu consciencia, tus metas y tu mayor bien, será la forma de lograr lo que deseas. Enfócate en lo que quieres y esquiva a toda costa ponerle atención a lo que quieres evitar en tu vida y universo.

Aquello en lo que te enfocas se expande. Atraerás hacia ti, las circunstancias de una vibración similar, dondequiera que te hayas enfocado. Por lo tanto mantener un enfoque positivo contribuye a elevar tus frecuencias, lo cual incrementará la oportunidad de que se te presenten las circunstancias beneficiosas de una vibración similar.

Es mejor si te relajas y elevas tu estado de ánimo cuando estés enfocando tu deseo. Puedes lograrlo escuchando música, paseando en la naturaleza o tomando un baño de burbujas, en definitiva llevando a cabo lo que mejor te haga sentir, porque la alegría y la paz interna, son pre-requisitos para la manifestación.

Te he dicho antes varias veces que si permaneces consciente de tus sensaciones y emociones, tu panza y tu corazón te ayudarán a determinar si estás cómodo o incómodo con tu enfoque. Si estás incómodo, no es un buen enfoque y tendrás que cambiarlo hasta que lo sientas adecuado.

Si sientes dudas con respecto a tu enfoque, puedes examinar cada detalle para ver dónde te hace sentir intranquilo. Esto te permite ajustar el enfoque hasta que obtengas la sensación de paz, felicidad y armonía. Enfócate en el resultado más elevado que deseas, que puedes ser también una meta diaria de permanecer positivo y emanar tu Luz a lo largo de cada día.

Si te sientes relajado y feliz, indica que tienes un enfoque positivo.

Cuando tu área de enfoque es compatible con tu positivismo y entusiasmo, e incluye a tu proyecto deseado, es más probable que seas capaz de avanzar fluidamente, porque te has preparado y elevado.

Tu enfoque en un proyecto específico puede expandirse a lo que consideras como tu misión o propósito de vida. Esto es tan potente que manda una fuerte señal al universo, para que lleguen a ti las circunstancias sincrónicas que te asistirán en tu camino y te acercarán al objetivo.

Entonces recuerda: enfócate en tu deseo, siéntete expansivo con ello, lánzate a la acción que te traerá las sincronicidades, ten paciencia para que se manifieste tu mayor bien, pero evita a toda costa la trampa de la espera, que proviene de ti mismo. Sé positivo y proactivo y llegarás a ver concretado lo que has querido.

No sea que te suceda lo que a Penélope en la canción. Te dejo el video para que te deleites con la música y, la letra para que puedas compararla con tu vida.

El amante puede asimilarse a los sueños, a esos deseos que se esperan sin hacer mucho y cuando llegan distintos a lo esperado, se los deja pasar sin reconocerlos.

Es una preciosa canción que brinda una profunda reflexión. Muestra la tristeza y el sufrimiento que produce la espera vacía.

En cambio la paciencia viva y activa, es la única capaz de atraer al amante esperado.

Que la disfrutes y evita parecerte a ella.

Con cariño

Silvana Gonella

Penélope,

con su bolso de piel marrón

y sus zapatos de tacón,

y su vestido de domingo.

Penélope,

se sienta en un banco en el andén

y espera que llegue el primer tren

meneando el abanico.

Dicen en el pueblo que un caminante paró

su reloj una tarde de primavera.

Adiós, amor mío, no me llores, volveré

antes que de los sauces caigan las hojas…

Piensa en mí, volveré por ti…

pobre infeliz,

se paró tu reloj infantil

una tarde plomiza de abril,

cuando se fue tu amante.

Se marchitó

en tu huerto hasta la última flor,

no hay un sauce en la calle mayor

para Penélope.

Penélope,

tristeza a fuerza de esperar,

sus ojos parecen brillar

si un tren silba a lo lejos.

Penélope,

uno tras otro los ve pasar,

mira sus caras, les oye hablar,

para ella son muñecos.

Dicen en el pueblo que el caminante volvió,

la encontró en su banco de pino verde.

la llamó: “penélope, mi amante fiel, mi paz,

deja ya de tejer sueños en tu mente…

mírame, soy tu amor, regresé…”

 

Le sonrió

con los ojos llenitos de ayer,

no era así su cara ni su piel:

“tú no eres quien yo espero…”

Y se quedó

con su bolso de piel marrón

y sus zapatitos de tacón

sentada en la estación.

Diego Torres